“No
se trata de insultar a nadie, ni que nadie se dé por aludido, en tal
caso peor para él. Tampoco se pretende con este artículo hacer un
tratado político tomando como base la manida frase atribuida a Albert
Einstein de que “hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez
humana. Y del Universo no estoy seguro”. La intención es mucho más
modesta. Como español orgulloso de serlo, uno de los rasgos patrios más
identificables es la de echar siempre la culpa a alguien. Da igual de lo
que sea y a quien sea. Cualquiera tiene que cargarse el muerto menos
uno, claro. Y como político practicante que soy no puedo evitar el
gritar a los cuatro vientos quién tiene la culpa de lo que pasa en el
mundo, en España, en Madrid, en Leganés…, la culpa del paro, de los
conflictos, de las corruptelas, de los despilfarros, de los desvaríos
sociales de toda índole: La culpa la tienen los idiotas. Y ya verán cómo
tengo razón.
En la antigua Grecia, se denominaba idiota (idiótes o ιδιώτης) a
la persona que no estaba interesada por la política, que sólo se
preocupaba por lo suyo. El idiota no era una persona bien vista. Para un
hombre libre, el no preocuparse por la cosa pública (la res publica en
Roma) era una deshonra. La esencia del hombre, como dijo Aristóteles,
era ser un animal “político”, esto es, imbricado en la sociedad, en la
comunidad, en lo de todos. En aquellos tiempos seguramente no tendría el
mismo significado eso de “todos los políticos son iguales”, no se
estilaría eso de las izquierdas o las derechas, y probablemente se le
daría su merecido al que propusiera chaladuras del estilo de Eurovegas,
aeropuertos sin aviones…Con lo de todos no se juega, porque eso de que
lo público no es de nadie es más propio de otro tipo de idiota más
actualizado.
Siempre hubo y habrá quien con vileza juega con las necesidades de la
gente (empleo, seguridad, vivienda, alimento…), siempre hubo y habrá
ideologías, pero estoy seguro de que tales ideologías servirían muy poco
como pretexto o coartada al gobernante de aquella época. El incentivo
para hacerlo bien no había que inventarlo. Insisto, con lo de todos no
se jugaba. Y no se le perdonaba ni a Sócrates.
Ahora vivimos épocas donde lo “cool” es despreciar lo político y al
político. Se pavonea de “pasar de política” Y conviene recordar lo que
dejó escrito Bertold Brecht “El peor analfabeto es el analfabeto
político. Él no oye, no habla ni participa en los acontecimientos
políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles,
del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas
dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es tan
animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la
política. No sabe el imbécil que de su ignorancia política proviene la
prostituta, el menor abandonado, el asaltador, y el peor de los
bandidos, que es el político aprovechador, embaucador y corrompido,
lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”. No, no hablaba de
Coca Cola.
Y ya saben, la moraleja de todo, es que todos son iguales, cuando sólo
hay dos iguales. No dejamos que haya más ingredientes en ese “todos”.
Sí, efectivamente, para qué complicarnos la vida y salirnos de ese
círculo vicioso tan cómodo por el que buscamos soluciones en quienes nos
crearon el problema: “como el PSOE lo hace mal, votamos al PP. Como el
PP lo hace mal, votamos al PSOE. Luego volvemos a votar al PP porque el
PSOE lo hace mal.
Pues eso, que la culpa es de los idiotas. De usted, no..."
*La
Confederación de Agrupaciones Políticas Independientes (CAPI) nació
para representar esa tercera vía política nacional, transversal y
reformista que se demanda en España. CAPI es la confederación de
partidos independientes más importante. Integran la misma fuerzas de
multitud de regiones (Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha,
Aragón, Valencia, Galicia, Canarias, Extremadura...). Aglutina a los
principales partidos locales de España, sumando cerca de 75.000 votos en
las elecciones municipales, cuarenta alcaldías y unos 450 concejales.
Destacan ADEIZA de Zamora (con cerca de 100 ediles, incluida la capital y
12 alcaldías en la provincia), Independientes por Extremadura (IPEX),
con 60 ediles y varias alcaldías, Unión del Pueblo Salmantino, con 70
concejales, el Partido Regionalista de Castilla y León (PrCAL), con 90
ediles, Compromiso por Gran Canaria con dos concejales en la capital
canaria, Compromiso con Aragón (CCA), con 52 ediles, Independientes de
Almansa, con 3 ediles en la ciudad albaceteña, Renovación Política
(Comunidad Valenciana) o Unión por Leganés-ULEG, 4 ediles y el partido
vecinal con mayor número de votos (12.409) en una localidad en toda
España, cuyo presidente, Carlos Delgado, también lo es de CAPI.